No necesitas tener una gran educación para hacer crecer tu dinero

No necesitas tener una gran educación para hacer crecer tu dinero
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Estos 9 puntos demuestran que el comportamiento humano frente al dinero poco tiene que ver con la educación tradicional.

Existen al menos 19,500,000 resultados con temas de finanzas personales en Google.

Personas millonarias y en la quiebra dan consejos sobre la forma en que se debe (o no) administrar el dinero. Sin embargo, las finanzas personales son quizá el único ámbito donde una persona sin educación tradicional, sin experiencia relevante, sin recursos y sin contactos puede superar a otra con todas esas “aparentes” ventajas de tener una buena educación, experiencia, recursos, contactos. ¿Por qué? El cuidado del dinero no se asocia tanto al estudio de las finanzas, sino al comportamiento natural, es decir, cómo nos relacionamos de manera espontánea con él.

Es lo que dice al menos la corriente de la Economía del comportamiento y la Psicología del dinero, en un artículo rescatado por Morgan Housel de The Collaborative Fund en 2018 para explicar que el comportamiento humano frente al dinero poco tiene que ver con la educación tradicional. Enseguida revisaremos los principales puntos de esta tendencia, aunque cabe añadir que ya que el comportamiento es innato y varía según la persona, es difícil de medir. Además, cambia con el tiempo y las personas tienden a negar ciertos comportamientos, especialmente cuando se describen a sí mismas en su relación con el dinero.

Administrar dinero no siempre refleja lo que sabes; sino cómo reaccionas
Usualmente en el tema de finanzas se enseña qué hacer, pero no se habla tanto de lo que sucede en tu cabeza cuando intentas hacerlo.

1. El riesgo implica suerte o variables que no dependen de ti
Por más duro que parezca, hay esfuerzos que no bastan por sí solos para obtener un resultado. Considerar que existen experiencias, personas incidentales, un factor de azar, accidentes y posibilidades ayuda a poner la pobreza y la riqueza en perspectiva, incluso en tu propia historia financiera.

2. Siempre hay que pagar un precio emocional para ganar una recompensa
Tener más dinero siempre implica pagar un precio ¿Estás dispuesto a pagarlo? Usualmente es un precio emocional y físico alto, exigido por un ambiente competitivo. ¿Ganarás más dinero? ¿Restarás tiempo a tu familia? Aquí también hay un costo oculto. Al respecto, el dibujante estadounidense señalaba que “un buen consejo es éste: si quieres tener éxito, averigua el precio y luego págalo”.

3. El reconocimiento a menudo proviene de comportamientos, más que de logros
Una razón de tener riqueza es obtener cierto estatus, logros o reconocimientos, no obstante, se ha demostrado que reacciones como la humildad, amabilidad, inteligencia y la empatía tienden a generar más respeto e impacto, que incluso posesiones muy costosas como autos o casas de lujo.

4. Hace tanta falta tener planes fijos, como apertura al cambio
Las cosas cambian todo el tiempo, sí. Pero nada ayuda más que tener una rutina de respaldo. Tomar decisiones con el dinero implica tener visión de largo plazo sin dejar de considerar que irónicamente a largo plazo, quizá cambies de opinión. ¿Cómo sobrevivir al caos del cambio? Mantén rutinas saludables con tu dinero, no importa lo que pase y aunque esto parezca tedioso. Un día será tu fortaleza.

5. Aunque la crisis u oportunidad financiera sea evidente, cada persona juzga según su experiencia de vida
Entonces, por más teoría y advertencias que tengamos a mano, dice la Psicología del Dinero, hay un momento dado en que las personas usan las lecciones de sus propias experiencias de vida para crear modelos de cómo creen que debería funcionar el mundo y la economía. Cuando alguien toma una decisión alocada con sus finanzas que parece sinsentido, esto podría ayudar a entender por qué las personas hacen lo que hacen con el dinero.

6. Mantenerse al tanto del dinero debiera ser un instinto
Es verdad que todo cambia, que el dinero es un tema volátil y que los errores del pasado no deberían ser los del presente o futuro. Pero ya que el dinero es un tema ubicuo o transversal, lo malo afecta a todos, aunque de diferentes maneras. Eso no pasa diga con el clima o las manifestaciones, que se localizan en ciertas ciudades o zonas. Una recesión impacta la economía de todos, por lo que hay que desarrollar un instinto de alerta permanente.

7. Estar optimista o pesimista repercute en el dinero
Según la Psicología del dinero, el pesimismo podría detonar acciones de movimiento, salida, escape, venta y urgencia por cambiar el estado de las cosas, incluyendo el dinero. Mientras que el optimismo podría ser la llamada para mantener la estabilidad actual.

8. La lección más importante sobre ciclos económicos debería llamarse ‘Cállate y espera’
¿Emprendiste un negocio o tienes un fondo de inversión? ¿Has pensado que la gran ganancia no es tener un éxito arrasador, sino que sea replicable? La espera apunta a obtener rendimientos bastante buenos con los que puedas mantenerte durante un largo período de tiempo. En ese punto la espera se vuelve difícil y no es para todos.

9. La riqueza es lo que no vemos
Aunque tiende a juzgarse la riqueza por lo que vemos, la realidad es que nadie puede ver las cuentas bancarias o saldos promedio de las otras personas, así que solemos confiar en apariencias externas (autos, casas, vacaciones) para medir el éxito financiero. Aunque, la riqueza, de hecho, es lo que no se ve: los activos en el banco que aún no se han convertido en gastos.

Aunque perder y ganar dinero sea emocional, en las decisiones del dinero hay que complementar la teoría y la experiencia, especialmente para detectar oportunidades y actuar con una mezcla de espontaneidad, y emoción aunada a la precisión y razón.

Entrepreneur
Diciembre 6 de 2018

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